sábado, 17 de diciembre de 2016

EXILIO FORZOSO. NOSTALGIA Y DESAZÓN

El pasado 16 de los corrientes cumplí 4 años de haber tenido que dejar mi hogar, mi país y mi gente, después de resistir 10 meses y 12 días de una inclemente persecución ordenada por el gobierno de Hugo Rafael Chávez Frías y ejecutada desde todas las instituciones del poder público nacional del estado venezolano. Por cometer el que a los ojos de los narco-revolucionarios, es el peor delito contra la Revolución que es disentir y pensar en el beneficio de la comunidad y no de una trasnochada “ideología política”, si es que al descocado híbrido inventado por los castrochavinarcomaduristas con elevado tinte de adoración a la personalidad de un ser viviente, se le puede llamar ideología política. Sin embargo, aún exponiendo mi vida y la de mis familiares y demás allegados, cumplí no solo con mi conciencia, sino con el sagrado de deber de impedir que una gran mortandad, aquejara a los monaguenses.

El 4 de febrero de 2012 a causa de una fisura en una tubería del Complejo Operacional de Jusepín (al norte de Maturín) ocasionó un derrame petrolero que abarcó aproximadamente 140 Kilómetros, contaminando las aguas del Río Guarapiche del que se abastece la planta de tratamiento de agua más importante del estado. 

Después del derrame de petróleo acontecido en el Golfo de México, en el Continente Americano, el derrame ocurrido en las cercanías de la ciudad de Maturín, pasó a ser el más significativo, tanto por las pérdidas materiales, como por el impacto que ha hecho al principal estuario de agua dulce de esa región y a su biodiversidad. Ocasionado por la negligencia en el mantenimiento y el desinterés manifiesto de las autoridades de la estatal petrolera que ese día se encontraban celebrando en la capital (Caracas) la asonada golpistas del 4 de Febrero de 1992.

Frente a tanta indiferencia gubernamental, siendo gobernador de Monagas me tocó asumir posiciones que salvaguardaran la salud pública de los habitantes de la región, a pesar de la resistencia del gobierno pues ello suponía reconocer su inoperancia. Según expertos en la materia, la contaminación del Río Guarapiche podría traer como consecuencia, además del ecocidio, un genocidio de más de 100.000 mil personas, si se permitía el consumo de agua contaminada con petróleo, ya que el petróleo tiene 46 componente tóxicos, de los cuales 16 son venenosos y potencialmente mortales al consumo humano.

La mortandad se produciría ya que aguas abajo del descomunal derrame están ubicadas las toma de los acueductos que surten a Maturín y sus alrededores, y ante esta real tragedia obviamente me opuse firmemente a la orden de mantener encendida la Planta de Tratamiento del bajo Guarapiche y de San Vicente y suspendí el suministro de agua contaminada a la población. Eso desató la furia al Presidente de República, el Intergaláctico Hugo Chávez, (que la eternidad lo tenga en el rincón más rojo del infierno) pues mi posición, suponía un desprestigio para la industria petrolera P.D.V.S.A ante el mundo. Sí, aunque parezca increíble, a la Revolución “Socialista” del Siglo XXI, es decir a Chávez, no le importaba que pudieran morir centenares de personas con tal de defender el "buen nombre de la principal industria del estado venezolano". Indudablemente, ese día cayeron irremediablemente todos aquellos valores que en algún momento, como líder político humanista e incluyente, pude haber compartido con el partido de gobierno. Sin embargo, asumí el reto de rectificar y defender a la población que dependía de una decisión férrea para proteger sus sagrados derechos y garantías a la salud y a la vida. 

No fue fácil resistir la furia de los embates que con saña y violencia me envió Hugo Chávez y su camarilla. Dos días después del derrame fui víctima de un atentado en donde fallecieron uno de mis escoltas y uno de los delincuentes; pocos días después asaltaron la Policía del Estado Monagas y le arrebataron ese cuerpo de seguridad a los monaguenses para ponerla al servicio de la “Revolución” (hoy confirmada que es una Revolución Narcótica) utilizando para ello tanques militares, y allanamientos a instituciones regionales sin orden judicial; escuadrones del SEBIN (Policía política) y del DIM (policía militar) detuvieron a varios directores de la Gobernación sin ninguna orden de aprehensión y mantuvieron un acoso y una persecución férrea y constante de todos los movimientos que como ciudadano y gobernador, realizaba. No contento con haber hecho un patético show con el ministro de Ambiente y el presidente de PDVSA, haber salido en pleno la directiva del PSUV expulsándome de sus filas, completó su ira deseándome lo peor en cadena nacional… “el Gato Briceño se convertirá en polvo cósmico”... O sea cenizas lo que indiscutiblemente se traduce en deseos de muerte para mí. Lo irónico de eso es que ya es polvo quien me lo deseó. 

Así las cosas, y para informar al pueblo lo sucedido y mi decisión frente a los hechos sucedidos, inicié en toda la geografía del estado, un recorrido, Las Cruzadas, en las que había que sortear cualquier cantidad de escollos y trabas impuestas -directa o solapadamente- por el ejecutivo nacional. Pero a pesar de las presiones que ejercieron para que renunciara, no abandoné el cargo. Armado de coraje y dignidad, con fe en Dios y en mi pueblo, cumplí mi mandato hasta el último día para el cual fui re-electo, sin renunciar a mi compromiso enfrentando una lucha asimétrica, pero cuerpo a cuerpo y dando la cara como buen hijo del glorioso y amado pueblo de Caicara de Maturín, que fue mi ejemplo de valentía al luchar contra la penúltima dictadura militar del siglo XX, y que sacrificó la cuarta parte de sus hombres, al perder la vida luchando por la democracia.

Al culminar el mandato y luego de las mil y una triquiñuelas electorales que hicieron para imponer a una paracaidista para hacerse de la gobernación, pues necesitaban a un aliado narcocomplaciente en la región, no tuve más opción que salir en forzoso exilio en busca de nuevas fortalezas para volver al frente de batalla. El exilio, lejos de ser como dicen mis detractores y enemigos, sinónimo de riqueza y buena vida, es sinónimo de lucha, de trabajo duro, de sacrificios, de soledad, de tristeza, de templanza, de supervivencia, de pérdida de las libertades… es un destierro y aunque el pueblo Costarricense, me ha acogido con amor fraterno, mi corazón y mi espíritu se turba con cada dolor, con cada atropello y con cada pesar de mis nacionales. Pero mi lucha sigue y seguirá inagotable, al punto que estando lejos de la patria he sido víctima de 2 intentos de secuestro por policías del narcoregimen venezolano que han ingresado de manera clandestina en Costa Rica para acabar con lo que queda del Gato Briceño.

Extraño a mi patria, extraño la jovialidad y la hermandad de mis conciudadanos, extraño mi hogar como lo extrañan los millones de venezolanos que se han visto forzados a abandonar sus vidas por el vil acoso del estado forajido en el que los narcobandoleros que gobiernan, han convertido a Venezuela. En estas fechas decembrinas, tiempo de adviento, de esperanza y de unión familiar, mi nostalgia aumenta. Siento un hondo dolor en el pecho por no poder estar en mi tierra amada, excluido, perseguido, amenazado, calumniado, traicionado e indefenso. Exilio es sinónimo de nostalgia, tristeza, mucha desazón por no poder caminar por conocidos pateaderos, no caminar el pueblo y saludar a mi gente de siempre, es no mirar los paisajes que llenan mis ojos de infancia, juventud y recuerdos. 

Esos momentos de añoranza me entristecen, pero no me desaniman, por el contrario, me da más coraje para seguir luchando por el rescate de mi Venezuela querida. Sé que vienen momentos duros, momentos tan difíciles como los que atraviesan naciones en guerra o tragedias naturales pero confío en que el Niño Dios nos traerá para el nuevo la fortaleza, la valentía y los cojones para decir BASTA YA DE ATROPELLOS. 

Deseo que en esta Navidad, Dios ilumine los hogares venezolanos y traiga de retorno la paz y la democracia que nos robaron. Desde aquí, con todo mi amor, celebraré la llegada del nuevo año, honraré mis tradiciones con parrandas y aguinaldos y con especial sentimiento, acompañaré en mi corazón a todos los Caicareños en su ancestral Fiesta del Mono. 

Con esta columna me despido por este año, volveremos a esta tribuna el próximo 15 de enero del 2017 para seguir dando la pelea con lo único que me queda MI PLUMA y MI PALABRA.

¡Dios Bendiga a Venezuela!


José Gregorio Briceño Torrealba
“El Gato” Briceño.


Twitter:
@josegbricenot





domingo, 11 de diciembre de 2016

EL PRINCIPIO DEL FIN. PARÁSITOS EN EXTINCIÓN

La muerte del megalómano de Cuba merece una columna muy especial. Mientras unos lo lloran como a un héroe otros lo juzgamos severamente por su nefasta contumacia. Sin embargo, es oportuno revisar cómo el Castrismo logró sobrevivir por 60 años y, por otro lado, si el fallecimiento de su líder supone el fin de la era comunista de la Habana.

Para ello, debemos revisar la historia de Cuba unos cuántos años antes del Triunfo de la Revolución en 1959, la cual llegó con la falsa promesa de derrocar al Dictador Fulgencio Batista y la falsa promesa de elecciones y el regreso de la democracia. Sí, aunque hoy día, después de 60 años, muchos no recuerden los orígenes políticos de quien se convirtió en un cruel dictador que sometió a su pueblo a décadas de hambre y humillaciones, Fidel Castro fue en 1952 candidato a congresista por el partido socialdemócrata justo unos meses antes del golpe militar que derrocó al presidente legítimo Carlos Prío Socarrás. 

Desde la abrupta toma del poder por parte de Fulgencio Batista, surgieron en Cuba numerosos grupos violentos que luchaban contra la dictadura. Fidel aprovecha la coyuntura y funda el Movimiento 26 de Julio ideología “nacionalista, antiimperialista y democrática”, léase comunista, que prometía restablecer las libertades conculcadas y el retorno al sistema democrático. Justamente durante el exilio de Fidel a México (después de haber obtenido amnistía por el asalto al Cuartel Moncada en 1953) es cuando radicaliza su ansia por realizar un cambio, una revolución. Allí conoce al Ché Guevara quien también viene de un fallido intento izquierdista en Guatemala.

La capitalización del descontento popular le dio fuerza a los inicios de la Revolución Cubana la cual captó el sentir popular del momento: la empresa privada eran explotadora así que había que convertir al estado en empresario; los norteamericanos habían humillado a los cubanos durante décadas de manera que había que sacarlos; la burguesía cubana era aliada de los yanquis de manera que había que castigarlos con cárcel, con el destierro o confiscando sus bienes; finalmente frente a la corrupción y abusos de poder su propuesta era poner orden y disciplina al son de una sola voz a la que llamó revolución.

Ciertamente, Cuba era un caldo de cultivo para que una persona con delirios de grandeza y un poco de gallardía como Fidel, pudiera ganar cientos de adeptos que, acostumbrados a los abusos y la violación de los derechos humanos de un Dictador como Batista, (quien por cierto también llegó al poder irregularmente y con la promesa de salvar a Cuba del comunismo) que sumergió al pueblo cubano en un mundo de desvergüenzas y abusos al que muchos llamaron “el Burdel de Washington”. Así pues, para los cubanos de aquel tiempo, Fidel era su Salvador. 

Pero Cuba no solo era Batista, lujuria y perversión. Durante el siglo XIX Cuba fue referencia de prosperidad y de avance ante el mundo. En 1837 fue el 3er país después de Gran Bretaña y Estados Unidos en tener ferrocarril, tuvo luz eléctrica en 1877, el primer tranvía de Latinoamérica que se inauguró en 1900. En 1906 comenzó la telefonía. En 1922 fue el 2º país del planeta en instalar una estación de radio, alcanzando para 1958 el 1er lugar del mundo con más estaciones de radio por habitante. En 1950 fue el segundo país en transmitir por televisión y también el segundo en hacerlo en color. 

También en el ámbito científico gozaba de prestigio internacional, así la Escuela de Medicina tuvo fama mundial contando con el mayor número de médicos por número de habitantes, (uno por cada mil) del mundo.

En 1958 La Habana fue ciudad del mundo con mayor cantidad de cines en el planeta alcanzando la cifra de 358 y fue la capital del espectáculo (cine, teatro, televisión, casinos) en el que se presentaban los mejores artistas del mundo. En síntesis, Cuba era un país próspero, colmado de potencialidades que podrían ubicar a la Isla Antillana en referencia mundial. 

El triunfo de los barbudos liderados por Fidel en enero de 1959, y el derrocamiento armado de la dictadura implantada, generó gran expectativa porque según el Manifiesto de Sierra Maestra se celebrarían elecciones libres en un año y prometían entregar el poder a quien resultará electo. Pero una vez en el Poder Fidel se entronizó, consiguió el apoyo de Moscú (en medio de la Guerra Fría Cuba era un punto estratégico para la Unión Soviética) y se obsesionó con la idea de expandir el comunismo por todo el planeta. 

Después de la llegada de Fiel al poder no hubo en Cuba ninguna otra elección libre ni plural, no se restableció la democracia ni la Constitución de 1940, ni mucho menos el respeto a los derechos conculcados por la dictadura de Batista. Todo fue una gran farsa para quedarse con el poder y hacer que su proyecto comunista se expandiera por el mundo, para lo cual envió, en una primera avanzada decenas de miles de soldados cubanos a las guerras de Angola y Etiopía durante más de 15 años.

Bajo la Revolución Castrista, Cuba dejó de ser el primer exportador de azúcar en el mundo, tras la expropiación o mejor dicho, la confiscación de más de 36 centrales azucareros, conllevando a la ruina el campo cubano. También confiscó las empresas de telefonía, las radios, los cines, los teatros, las empresas de cualquier naturaleza y en fin, todo lo que fuera propiedad privada.

En 1962 Fidel le dijo al mundo :cito “En diez años tendremos un nivel de vida superior al de los Estados Unidos” y más adelante afirmó: “Nosotros hemos dicho que convertiremos a Cuba en el país más próspero de América, hemos dicho que el pueblo de Cuba alcanzará el nivel de vida más alto que ningún país del mundo, porque mientras las grandes potencias tienen que invertir un porcentaje inmenso de sus energías en fabricar armas, nosotros lo vamos a invertir todo en producir riquezas, en hacer escuelas, en establecer industrias, en poner a producir nuestros campos, en desarrollar las inmensas riquezas que tenemos en nuestra maravillosa tierra que además de rica es también la más hermosa.” Y culminó sin vergüenza alguna diciendo: «Deseamos establecer en Cuba una verdadera democracia sin trazo alguno de fascismo, peronismo o comunismo, Estamos en contra de toda clase de totalitarismo”

La verdad es que por seis décadas, el Sátrapa cubano humilló, martirizó, esclavizó y sometió a las peores miserias al pueblo cubano. Por más de 5 décadas, asesinó, torturó, encarceló a miles de personas que osaban objetar el pensamiento del Mesías. Aisló a su pueblo, lo adoctrinó y lo aleccionó para que febrilmente repitiera y asintiera en sus ideas, impuso la paz de los presidios y el control del miedo. Estoy seguro que la historia evaluará el perfil maníaco y enfermo de este tirano y pondrá en su justo lugar a la Revolución Cubana que afortunadamente no alcanzó su objetivo expansionista planetario pero que lamentablemente para los venezolanos, el Intergaláctico supremo permitió que la ambición Castrista se infiltrara en nuestro país hiriendo gravemente nuestra sociedad. 

Será la desaparición física de Fidel el principio del fin de tanta injusticia para el pueblo cubano? Descansarán al menos de su acoso comunicacional, descansarán también de sus instrucciones perversas. Será que esta generación de cubanos, que solo han vivido en miseria y racionamiento se sentirán menos oprimidos ahora que Su Comandante en Jefe, el máximo traidor de su patria no existe. La perspectiva es incierta ya que su sucesor y los lacayos que lo rodean aunque parecen más “amigables” conservan el mismo veneno opresor en sus venas. Deseo para Cuba mucha fuerza, coraje y ánimo para romper las amarras e iniciar el sendero de la recuperación moral, social, productiva y política de su patria. 

Hoy la Quinta Paila del Infierno debe estar de fiesta porque los más perversos criminales de América están reunidos disertando sobre cómo y quién se va a encargar de conquistar el más allá. Mientras tanto, los que sobrevivimos a los sátrapas, seguiremos luchando por el progreso de nuestros países y el reencuentro de nuestros nacionales. 

Por lo que respecta a Venezuela, el trabajo ya está en marcha, y el pueblo ha alcanzado la madurez necesaria para lograr el cambio, en cuanto a mí, desde la rudeza del exilio seguiré dando la pelea con lo único que me queda MI PLUMA y MI PALABRA


José Gregorio Briceño Torrealba

“El Gato” Briceño.



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@josegbricenot



sábado, 3 de diciembre de 2016

CATACLISMO EN MONAGAS

La planificación es un asunto preponderante en todos los aspectos de la existencia. Desde el momento en que nacemos hasta el día de nuestra muerte, todos los actos de nuestra vida conllevan un mínimo de planificación. Algunas veces planificamos conscientemente, otras no tanto. Que cosas haré, como las haré, cuales metas me trazo, como llego a ellas y por sobre todas las cosas, como mantengo los logros a los que me llevo esta planificación. Desde la óptica de gobernante, tarea que ejercí durante 14 años, en gestión como alcalde y gobernador, es prácticamente imposible manejar presupuesto y armar propuestas de acción sin una planificación. Pero en la debacle creada por una caterva de ineptos para supuestamente convertirnos en País Socialista, todo se ha vuelto posible. El estado Monagas, otrora estado pujante y productivo, hace poco primer productor tanto de gas y petróleo como de maíz del país, ha sido sacudido, como el resto del país por un cataclismo socio económico llamado PSUV, que trampeo unas elecciones para poner en la gobernación una narcogestora para destacarse por la incapacidad y corrupción . 

Aunque sabemos que un cataclismo es un desastre de gran proporción que afecta a regiones o a todo el planeta y es producido por un fenómeno natural, cuando nos referimos a un alteración enorme de la normalidad en el orden social, económico , político , podemos decir que igualmente estamos ante un Cataclismo. Si hay algo admirable en estos depredadores sociales, es la capacidad de destruir cada situación, instancia, tramite, producción y en un abrir y cerrar de ojos, sin cumplir ningún reglamento, norma o similar dejar a un país sin riquezas, sin comida, sin medicinas, sin bIlletes, sin libertad, sin NADA. 

Al asumir el compromiso de gobernar mi terruño, el crecimiento agroindustrial fue una de las principales políticas de desarrollo que implementé. Las 90 mil hectáreas de maíz que por varias temporadas se cosechaban en ese estado fueron parte de la inspiración para que durante los períodos 2004-2008 y 2008-2012 en que tuve el privilegio de ser gobernador, Monagas no solo fue un estado productor sino que alcanzamos el desarrollo agroindustrial, poniendo en funcionamiento 6 industrias con tecnología de punta, que permitieron captar la producción agrícola de la región y procesarla obteniendo productos terminados de alta calidad, a precios accesibles (se eliminan intermediarios y gastos de transporte) y 100% venezolanos. La harina de maíz precocida y la salsa de tomate “La Caicareña” se convirtieron rápidamente, en productos de consumo habitual que competían fácilmente con las más afamadas marcas internacionales. 

Lastimosamente, como todo lo que toca la narcorrevolución , lo que nos costó años de esfuerzo y fuertes inversiones pasaron en menos de 4 años de ser orgullo regional a industrias quebradas y destruidas. Así también, en escasos 4 añitos de cataclismo, la actual “gestión” Monagas pasó de estar entre los 4 estados más seguros de Venezuela a un estado controlado por las mafias y la delincuencia (empezando por su mandataria). 

Es ofensivo ver cómo la inversión que como gobernador hice durante casi una década (dinero que por cierto, aportamos todos los venezolanos), para depurar, capacitar, dignificar los sueldos de los funcionarios policiales comprometidos con la población, el equipamiento y la inversión tecnológica del nuevo 171 están ahora al servicio del Cartel del Sol. 

Con toda responsabilidad puedo afirmar que Monagas es hoy, guarida de la delincuencia organizada y dirigido por el narcotraficante internacional y Jefe del Cartel del Sol, el Capo Diosdado Cabello Rondón, quien ejecuta sus acciones a través de la narcogobernadora Yelitze Santaella, en cuya gestión de 10 años en el estado Delta Amacuro jamas realizo ni una sola licitación y mucho menos en estos 4 años. Tambien es sabido que tiene un hijo detenido en México por transportar 40 kilos de droga, según lo reportan los medios de comunicación internacionales y el reconocido periodista Nelson Bocaranda. 

Los abusos que se cometían desde la Policía del Estado eran solapados por la Policía Municipal de Maturin cuando estaba dirigida, con bastante éxito, por el alcalde de Maturín Warner Jiménez. Situación que incomodaba al Cartel y a los pocos meses de gestión del Alcalde, el gobierno nacional decidió intervenir el cuerpo policial con el único objetivo de permitir la anarquía y la prostitución de dicha institución. 

Desgraciadamente, el pueblo de Monagas está pagando un precio muy alto al tener a estos narco-choros al frente del gobierno regional. Son muchas las vidas humanas segadas por la delincuencia y el desgobierno local. Según las estadísticas pasamos de ser el 4 estado más seguro de Venezuela en el año 2010 a tener la primera ciudad más insegura del mundo (Maturín) con un promedio de muertes 120 personas por cada 100.000 habitantes. 

La Policía del Estado en 2012 contaba con más de 3300 agentes, hoy apenas alcanza los 1500 funcionarios (algunos militantes activos del PSUV) y lo mismo sucede con la policía municipal de Maturín conllevando al desamparo a toda la población. 

Hace unos días secuestraron y asesinaron a Natalio Kufatty, un joven comerciante de 26 años, padre primerizo de un niño de apenas 27 días de nacido. En el hecho está involucrados tres policías municipales, la misma policía que asaltaron por orden de Diosdado Cabello y puesta al servicio de un partido político como parte del legado de la política de odio, división y resentimiento impulsada por Hugo Chávez en la Revolución del Siglo XXI. 

Esta Revolución se agotó en hechos y en discurso. Ya ese discurso incluyente donde el pueblo tenía el poder originario y en el que residía intransferiblemente la soberanía no es ni siquiera consultada en elecciones populares. Ya el respeto por los derechos humanos y la dignidad de la persona quedó en el pasado legalizando el exterminio humano y la pena de muerte que se ejecutan a través de las “Operaciones de Liberación del Pueblo” cuyo resultado más reciente fue el secuestro y asesinato de un grupo de personas aún no contabilizadas ni totalmente identificadas en Barlovento - Estado Miranda. Vaya mi solidaridad a todos aquello que han perdido seres queridos, trabajadores y padres de familia, de forma vil y cobarde, a manos de los maleantes que penetraron los cuerpos de seguridad a través del PSUV. 

Cuando el daño es tan profundo, las soluciones no pueden ser mesiánicas. Sin embargo, indudablemente hay acontecimientos imprescindibles para poner fin a las crisis. NO MÁS MUERTES, NO MÁS SANGRE, Venezuela merece recuperar su grandeza, por eso llamo al pueblo y a la comunidad internacional para que juntos exijamos ELECCIONES YA. 

Envío un abrazo fraterno, mis palabras y sentimientos de condolencia a toda la familia Kufatty, especialmente a los padres de Natalio, joven monaguense a quien el hampa le segó su futuro. Una familia trabajadora y que aporta soluciones para el crecimiento de Monagas sufriendo esta terrible e irreparable pérdida. 

Inquebrantable en mi lucha, sigo dando la pelea con lo único que me queda MI PLUMA y MI PALABRA. 


José Gregorio Briceño Torrealba 
“El Gato” Briceño. 

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@josegbricenot