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Ex-alcalde, Constituyentista, ex-diputado AN, y ex-gobernador del Estado Monagas. Luchador incansable por el rescate de la democracia en mi patria VENEZUELA.

sábado, 14 de diciembre de 2019

AÑO CONVULSIONADO- REMATE TRIUNFAL

No se trata de un triunfo definitivo, sino de una lucha sin fin. – Nikos Kazantzakis


Los países del Nuevo Mundo, América específicamente,  fueron originariamente libres con pueblos primigenios guerreros con dominio soberano de sus espacios. Todos fueron dominados por extranjeros del Viejo Mundo ya que poseían armas letales de mayor alcance lo que los sometió a pesar de que nuestros nativos dieron todo por evitarlo.
 A pesar de la mezcla con razas europeas, en los hombres y mujeres de mi país como Miranda, Bolívar, Sucre, Bello, Páez renacieron esas simientes de libertad en esos hombres increíbles, con idearios que desbordaron las fronteras de Venezuela y se proyectaron en un hecho continental tomando el liderazgo del proceso de Independencia de la América del Sur hasta llevarlo a término.Desde aquel 19 de abril de 1810 cuando se logra la independencia de nuestra  amada patria habiendo sido una provincia de los dominadores, una capitanía de apenas 700.000 mil habitantes se desarrolló esa proeza que 208 años después aún nos deslumbra. 
Como es que ahora que somos 32 millones de Venezolanos no vamos a poder lograr la libertad e independencia secuestrada por la secta satánica comunista que nos tiene oprimidos, por más que sean crueles criminales terroristas al servicio del narcotráfico es nuestro deber exterminarlos por siempre  ya que aún logrando su salida del poder esto debe ser una lucha sin fin. El comunismo es un bicho de mil cabezas y está empeñado en destruir lo que sea para perpetuarse en el poder. 
De ser un pueblo dicharachero, alegre, parrandero, ocurrente, jodedor, la herejía del comunismo nos ha trastocado la esencia de la idiosincrasia del Venezolano y han convertido a buena parte de los habitantes del país en gente ensombrecida, conformista, mendiga, indiferentes, sin horizonte ni futuro. Ya somos casi 6 millones de Venezolanos quienes vivimos lejos de nuestra familias, amigos y costumbres lo que nos enguayaba profundamente. Con los tropiezos y avances de este año se lograron muchas cosas por el trabajo hecho desde la Asamblea Nacional; estamos confiados en que el año 2020 será el momento para rematar acciones que nos liberen definitivamente y lograr el triunfo para la Paz y el respeto a los Derechos Humanos en nuestro país.
A pocos día de que se concluya el año, pudimos ver el oprobio que nos produce la familia presidencial y su entorno que rompe todos los récords de inmoralidad jamás vistos en la humanidad en éste 2019, la familia Flores compra todas las casas de una calle completa en una Urbanización selecta del Este de Caracas como lo denunció con pruebas documentales un importante medio de Comunicación, sin olvidarnos de los narcosobrinos que pagan una condena de 18 años en EEUU, aparte de que Nicolás Maduro jamas ha enseñado la partida de nacimiento escondiendo su origen  Colombiano, el regreso de enfermedades ya eliminadas como la malaria con más de 500.000 casos, comparado a los países africanos, o sea, regresamos a la época de año 1940, de cada diez venezolanos, seis comen dos veces al día, los hospitales son campos de concentración al que llegan a morir y no a sanar y no podía faltar en el 2019 lo cruel y criminales que son, de lo que se pudo saber, la vil, cobarde tortura y muerte del capitán Acosta Arevalo. No podemos dejar de recordar la cruel masacre en vivo de Oscar Pérez y su gente y la del concejal Fernando Albán. 

Mañana cumplo siete años en el exilio,  desde que salí de mi adorado Estado Monagas,  el pueblo recordará como me persiguieron atrozmente, todo eso ordenado por el hoy habitante de la quinta paila del infierno, Hugo Chávez Frias, por enfrentarme a sus ordenes de no atentar contra la salud de los Maturinenses y negarme a mentirle a mi pueblo. Ese acecho fue tan bestial por sus malandros que nos allanaron las dependencias de la gobernación sin ninguna orden judicial, todo tipo de amedrentamiento, incluyendo un atentado contra mi vida en donde murió uno de mis guardaespalda y un delincuente, hicieron todo eso con el objetivo de hacerme renunciar como gobernador del Estado

Pero mi reacción fue quedarme haciendo frente a los atropellos, haciendo cruzadas para alertar a mi gente de lo que lamentablemente iba a suceder, cruzadas para sacudir los sentimientos y entrañas del pueblo y que despertaran ante la barbarie que la dictadura imponía, mi reacción no fue irme del país y renunciar desde el exterior, por el contrario, apegado al mandato de gobierno que me otorgaron los monaguenses recorrí el estado durante 10 meses y 12 días y resistí al embate de estos pandilleros, especialmente el sanguinario y capo internacional, Diosdado Cabello Rondón, este ataque se extendió a mis familiares, colaboradores y funcionarios, dando la cara hasta cumplir responsablemente con el periodo ante mi respetada Monagas y dejé a un estado próspero, con buenas redes de vialidad, salud, educación y productividad que lamentablemente dejaron perder por la consabida ineficiencia, envidia y malísima gestión de la mano castrochavista delegada en nuestro estado.

En estos siete años se ha forjado aún más en mí la fuerza de voluntad para abrir frentes de denuncia contra la narcotiranía, aún persiste la impotencia, es dolorosa la pérdida de mis libertades, me agobia la lejanía de mis familiares y amigos, la soledad y la tristeza han templado aún más mi carácter y me dan la fortaleza para seguir, desde el destierro, luchando por mi patria. No niego que muchas veces siento un hondo dolor en el pecho por no poder estar en mi tierra amada, excluido, perseguido, amenazado, calumniado, traicionado e indefenso.

Siento nostalgia por los recuerdos y sueños robados no solo a mi , sino al país entero, lloro por esos muchachos que contra viento y marea huyen de la patria por el capricho y sed de riqueza de una banda de pillos narcotraficantes y aunque agradezco, profundamente al pueblo de Costa Rica por la acogida que me han brindado no puedo dejar de añorar mi patria. Esa tierra alegre, fraterna y llena de ilusiones que los Carteles de la Droga se empeñan en desaparecer. Este exilio colectivo nos ha hecho comprender nuestra formación genético-cultural es de triunfadores, tenemos en medio de este holocausto a miles de venezolanos dando lo mejor de nosotros en todas la latitudes, cosechando éxitos, recibiendo premios, gritandole a todos que estamos hechos de coraje, de una casta que a pesar de las circunstancias adversas mostramos lo mejor de nosotros. Dondequiera que hay un reto hay un venezolano buscando ganarlo o al menos dejar en alto nuestro gentilicio.

Deseo que en esta Navidad, Dios ilumine los hogares venezolanos y traiga de retorno la paz y la democracia que nos robaron. Desde aquí, con todo mi amor, celebraré la llegada del nuevo año, honraré mis tradiciones con parrandas y aguinaldos y con especial sentimiento, acompañaré en mi corazón y mi alma a todos mis paisanos de mi amada Caicara en su ancestral Fiesta del Mono. Brindo por el regreso de la Venezuela cálida y fraterna que anhela una Patria Nueva.

Mi mayor agradecimiento a mis leales lectores, de quienes me despido hasta finales del mes de enero del 2020, cuando seguiré dando la pelea y logrando fuerzas para luchar y aportar desde este necesario y resignado exilio con lo único que me queda MI PLUMA y MI PALABRA.


Felices fiestas de Navidad y Año Nuevo.!

Dios Bendiga a Venezuela!



José Gregorio "El Gato" Briceño Torrealba/Valeria Briceño

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